Colección Niño Jesús
LA INOCENCIA UNIVERSAL EN EL NIÑO JESÚS
Italia
Esta conmovedora representación exenta nos sumerge en la poética y tierna sensibilidad de los diseños de Juan Ferrándiz, quien revolucionó la imaginería navideña del siglo XX al dotar a las figuras sagradas de una impronta puramente infantil, cercana y desprovista de rigidez litúrgica. La pieza nos muestra al Niño Jesús en un instante de absoluto abandono y placidez, recostado mientras duerme profundamente con un gesto tan humano, espontáneo y universal como el de llevarse el dedo dulcemente a los labios.
El valor expositivo de esta obra radica en su singular tratamiento estético. A diferencia de las policromías tradicionales de tonos pastel, esta figura destaca por una pátina monocroma envejecida que emula la solera del bronce antiguo o la madera encerada, salpicada por sutiles destellos dorados en los relieves del cabello y el paño. Protegido visualmente por un gran nimbo o aureola metálica circular que enmarca su rostro, el Infante Divino se despoja de ropajes majestuosos para presentarse en la fragilidad de su propia naturaleza. Una obra que trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un tierno homenaje a la quietud, el descanso y la pureza de la primera infancia.